El Coaching, entendido como un servicio de ayuda, de facilitación al cambio, de orientación, de soporte para la consecución de metas, realmente es un buen complemento, muy bueno.

Un Coach puede ayudarnos a despertar de ese “letargo victimil” en que nos encontramos muchos, especialmente los que vivimos en o cerca de grandes ciudades y seguimos un ritmo tenso e impuesto.

En las empresas, es más habitual aun hablar de coaching:  un mentor dentro de la empresa que nos guía, nos enseña y nos ayuda a la consecución de nuestros logros y objetivos, tanto individuales como colectivos.